Riesgos en Internet

Los peligros de la Red para los menores de edad


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El problema de los vídeos de preadolescentes preguntando “¿Soy bonita?” se difunde en los medios

Tras nuestro post del pasado día 27 de febrero alertando sobre los riesgos relacionados con la nueva moda de los vídeos de chicas muy jóvenes preguntando a perfectos desconocidos en las redes sociales de vídeos como Youtube acerca de su belleza o su fealdad, diversos medios en español se han comenzado a hacer eco de este fenómeno.

La estadounidense La Opinión (el diario en español más leído en ese país) publicó ayer día 6 un extenso artículo titulado «Preguntar ‘¿Soy bonita?’ es un peligo». En él señala con ejemplos brutales el ciberbullying que sufren algunas de las niñas autoexpuestas en estos vídeos y otros peligros como el de ser víctimas de groomers. También cuantifica aproximadamente entre 300 y 1.000 los vídeos de este tipo presentes en Youtube y señala que algunos de ellos violan las normas de la red social de tener al menos 13 años para publicar, un problema relacionado con otro de nuestros post más recientes.

Los comentarios vertidos en los videos incluyen maldiciones y califican a sus jóvenes creadoras de “prostitutas de la atención” [attention whores], les piden mantener relaciones sexuales y quieren verlas desnudas. Les preguntan dónde están sus padres y las ofenden, dándoles toda clase de adjetivos negativos.

La noticia también ha sido reproducida en El Comercio (Perú), Excelsior (México), InfoBAE (Argentina), El Nuevo Herald (EE. UU.), Eju.TV (Bolivia) y agencias de noticias. El International Business Times parece ser el primero en haber hablado del tema en lengua castellana, con un artículo publicado el 24 de febrero.

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El FBI advierte sobre el auge del grooming y de su traslado a los juegos online

Ilustración copyright PantallasAmigasSegún el agente del FBI Greg Wing, que supervisa una ciberpatrulla de este cuerpo policial federal de los EEUU, los pederastas están en todas partes en la Red: cuando un joven internauta visita un foro online dedicado a un actor o a una famosa cantante adolescente, “sus padres pueden estar razonablemente seguros de que allí va a haber depredadores”. Se calcula que hay más de medio millón de pedófilos en línea cada día, que acuden a donde están los menores.

El FBI tiene una iniciativa denominada Innocent Images National Initiative para localizar a esos depredadores y para alertar a los adolescentes y sus padres sobre los aspectos negativos de la Red, especialmente en las redes sociales y cada vez más, en los foros dedicados a los juegos online.

Incluso aunque no logren hacerse amigos de los menores en estos webs, los pedófilos pueden acceder a una gran cantidad de información personal de ellos online: la ciudad donde viven, el instituto o colegio al que asisten, su música favorita, etc. simplemente porque los jóvenes lo suelen publicar a la vista de todos, por un ansia de “expresarse” sin tener en cuenta que eso los hace vulnerables, según Wing.

Los pederastas usan esa información personal para establecer contacto con ellos e ir ganando su confianza: es el proceso conocido como grooming.

El FBI diferencia dos tipos de pedófilos online: los que se contentan con coleccionar de forma anónima imágenes de pornografía infantil (compartiéndolas o no), y los que buscan el encuentro cara-a-cara con los menores (con intenciones sexuales). Estos últimos suelen crear identidades falsas, a menudo fingiendo ser también adolescentes. A partir de ellas recorren la Web buscando presas fáciles: jóvenes con baja autoestima, con problemas en casa o en el colegio, o con necesidad de dinero. Por ejemplo pueden dar con una chica de 14 años, que ha publicado despreocupadamente datos suyos en un web. El groomer le envía un mensaje diciéndole que vive en una ciudad cercana y que le gusta la misma música o los mismos programas de la tele. Cuando el groomer ha cultivado lo suficiente la relación de amistad online (que puede ser un proceso de días, semanas o meses) empieza a sacar temas sexuales, y termina pidiendo fotos explícitas y/o un encuentro en persona. Aunque el encuentro no suceda, la adolescente ya ha podido convertirse en víctima por este contacto online. Factores que favorecen este proceso son las habilidades para la manipulación psicológica de muchos pederastas online y la necesidad de ser populares de la mayoría de los adolescentes: “Nadie quiere tener sólo 5 amigos en Internet”, explica el agente del FBI.

Según la experiencia del veterano ciberdetective del FBI Wesley Tagtmeyer, que trabaja de incógnito online, cerca del 70% de los internautas aceptarían peticiones de amistad online de desconocidos.

Los detectives online del FBI advierten de una tendencia reciente entre los pedófilos online: realizar grooming por medio de los foros de juegos, algunos de los cuales permiten comunicación mediante voz y vídeo. La mayoría de los padres desconocen que el hecho de jugar en Internet pueda acarrear este tipo de peligros: ya no basta con tener el ordenador en un lugar común de la casa, también hay que hacerlo con las videoconsolas que tengan conexión a Internet.

En el siguiente vídeo un alto cargo del FBI advierte sobre los riesgos del grooming en Internet:

Fuente: St. George News

PantallasAmigas en su tarea de sensibilización y prevención insiste en la importancia de vigilar la información personal que publicamos, para evitar el grooming, el ciberbullying y otros problemas. En el siguiente vídeo se muestra un caso típico en las redes sociales:

También es vital vigilar nuestra webcam:

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Seis recomendaciones para la protección de la privacidad de los adolescentes en las redes sociales

Las Redes Sociales se han instalado en nuestras vidas con determinación y celeridad. Aportan relaciones sociales que ayudan incluso a cubrir necesidades básicas del ser humano. Sin embargo, la dinámica con la que actúan y las formas de uso de quienes participamos de ellas generan efectos no deseables relacionados con la privacidad.

Principales retos de las redes sociales: privacidad y convivencia.

ilustración adolescente redes socialesLas redes sociales no han incorporado nuevos riesgos a quienes usamos Internet puesto que ésta ya era una Red Social. Sin embargo, sí se pueden destacar dos aportaciones de relevancia por parte de estos contextos online que pueden comprometer nuestro bienestar.

  1. Pérdida de privacidad.
    Es un hecho constatado que las redes sociales, en cuanto que giran en torno a personas identificadas e identificables, han puesto en compromiso la privacidad de quienes las usamos. La merma de privacidad es un daño en sí mismo, efectivamente, una pérdida. Supone además un factor de riesgo o catalizador en otras circunstancias desagradables puesto que cuanto más se sepa de una persona, sin duda, más vulnerable es: pensemos en el acoso de un pederasta, en un caso de ciberbullying o en un traumático fin de una relación personal.
    Por otro lado, un efecto derivado y poco deseable relacionado con la pérdida de privacidad es una conformación de la identidad digital más compleja, compuesta de más informaciones, y más diferida, en tanto que depende en mayor medida de lo que las demás personas refieran respecto de uno.
  2. Mayor exigencia para la ciberconvivencia.
    Las redes sociales, suelo decir, son las “verbenas de Internet”. Disfrutamos pero todos estamos más juntos, rozamos más, incluso nos damos codazos o empujones sin pretenderlo, tropezando unos con otros. Esto genera, como en las verbenas, más amoríos y más peleas. El nivel de exigencia para la convivencia es elevado en las redes sociales porque, efectivamente, nos “socializan”, en muchas ocasiones de forma abusiva y sin que lo percibamos.

¿Cómo proteger la privacidad en las redes sociales? Seis claves para ayudar a los adolescentes.

La protección de la privacidad en general y en las redes sociales en particular debe ser un tema relevante en la formación de los menores que, según los estudios, desde los once años comienzan a coquetear con estos entornos. Para ello, se detallan seis acciones son las líneas a incentivar, las competencias y actitudes que en ellos debemos ser capaces de estimular:

  1. Conocer y configurar de manera detallada las opciones de privacidad.
    Se trata de un consejo clave pero, en general, mal asumido. Enseñar a configurar las opciones de privacidad es importante pero considero que lo fundamental es ayudar a conocer cómo funcionan y los efectos posibles de una mala configuración así como las limitaciones de estas opciones. Veáse este vídeo de ejemplo.
  2. Identificar las funciones y los efectos de cada acción.
    Es demasiado frecuente equivocarse y ubicar en lugar erróneo alguna información. Ya hace tiempo Facebook realizó cambios en este sentido avisando de forma gráfica sobre en qué lugares, de qué forma, se propagaría un determinado comentario. Además, aunque la acción ocasione el efecto buscado, con frecuencia se desconoce qué otras implicaciones o consecuencias tiene. Se trata de un terreno donde la iniciativa corre por cuenta de la red social. Lo mismo sucede en el proceso de alta, donde conviene señalar que las condiciones planteadas son de especial importancia y afectan a cómo y dónde pueden usarse nuestros datos, por lo que es preciso una detallada lectura.
  3. Proteger los datos personales.
    Se trata de datos esenciales y su especial relevancia debe ser puesta de manifiesto para dotarles de una especial protección. En esta labor nos amparan las leyes aunque, a pesar del gran camino andado, no siempre son eficientes o aplicables.
  4. Proteger personalmente los datos.
    Este es un aspecto clave. Los datos (imágenes, informaciones…) aunque en muy diferentes formas, suelen tener origen en uno mismo. Ése es el primer filtro. Parece evidente pero decimos demasiadas cosas de nosotros mismos sin reflexionar sobre su oportunidad en diferentes momentos o contextos.
  5. Mantener una actitud proactiva en la defensa de los datos propios.
    En las redes sociales son demasiado abundantes los datos que unas personas aportan sobre las demás y es, por desgracia y en especial en la adolescencia, muy común que lo hagan de manera inconsciente, negligente, compulsiva o incluso temeraria. Frente a esto se ha de mantener una actitud proactiva en defensa de la privacidad y ello supone tres acciones:
    1. informar a los demás sobre nuestro criterio al respecto.
    2. supervisar lo que se publica de nosotros.
    3. ejercer, si es preciso, nuestro derecho a eliminarlos.

    El etiquetado en las fotografías es un ejemplo muy ilustrativo.

  6. Evaluar las actitudes y condiciones de privacidad de los contactos.
    Los contactos, a quienes las redes sociales llaman “amigos”, son un factor clave en relación a la propia privacidad. Sin embargo, es sabido que los adolescentes pueden sumar con facilidad varios cientos de amigos que tendrán criterios al respecto desconocidos y dispares. Al margen de su actitud, más o menos considerada, es importante conocer las condiciones en las que usan las redes sociales. Estas condiciones hacen referencia a sus conocimientos y competencias y, en relación con éstas, a sus configuraciones de privacidad. Así, un contacto que pudiera ser considerado y respetuoso puede afectar de manera involuntaria nuestra privacidad con una configuración y/o acción inadecuada.

En la base de todo esto está la cultura de la privacidad : valorarla y aprender a cuidarla. En este sentido están haciendo una destacable labor las Agencias de Protección de Datos que, más allá de la protección de datos personales realizan campañas de concienciación al respecto. Un recurso online para la sensibilización temprana son “Las aventuras de Reda y Neto” Preservar la privacidad merece realmente la pena porque Internet es un difusor de información muy potente y con mucha, pero que mucha memoria.

Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en Blog de RC y Sostenibilidad de Telefónica
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Decálogo para combatir el ‘grooming’ y el acoso sexual de menores en Internet

Jorge Flores Fernández, de PantallasAmigasEl acoso sexual de menores en la Red no es algo frecuente. Sin embargo, es perfectamente factible y las consecuencias pueden ser devastadoras. Una vez iniciado el daño es irreparable. Por fortuna, es sencillo de evitar e incluso de contener en los primeros momentos.

Condición necesaria para el acecho sexual en la Red

Internet Grooming: diez claves para prevenirlo y afrontarloTodo caso de acecho sexual se hace posible porque el acosador dispone de un elemento de fuerza sobre la víctima que pone a ésta en el compromiso de atender las demandas del depredador. Este elemento puede ser de muy diversa naturaleza, si bien el más común es la posesión de alguna imagen íntima que el chantajista amenaza con hacer pública en caso de que no sean satisfechas sus peticiones de índole sexual. Estas solicitudes suelen consistir en el envío de imágenes eróticas por la webcam pero, si hay proximidad, puede llegar a solicitarse un encuentro personal con el grave riesgo que ello implica. En ocasiones, este elemento de fuerza no existe y es la pericia del acosador la que lo crea de manera ficticia y hace creer a su víctima en su existencia. Tanto adolescentes como personas adultas pueden ser víctimas de este tipo de chantaje, sin embargo existe mayor vulnerabilidad en los menores que se ven incapaces de gestionar esta complicada situación, lo que les sitúa a merced del acosador.

Conceptos: acoso sexual de menores online e Internet Grooming

El grooming es una forma en que se manifiesta el acoso sexual en la Red hacia los menores, pero no la única. Se puede hablar de grooming cuando se produce un acecho sexual donde previamente ha habido una estrategia de acercamiento, de engatusamiento, con el fin de ganarse la confianza del menor por parte del depredador sexual para así obtener ese elemento de fuerza con el que iniciar el chantaje. Sin embargo, en muchos casos el acecho sexual no se produce de esta manera, no hay una fase previa. Ocurre, por ejemplo, cuando el depredador accede a informaciones o imágenes de su víctima usando la fuerza (robo de contraseñas, por ejemplo) o valiéndose de terceras personas o medios alternativos. Aunque en este caso el enjuiciamiento no sería el mismo por la diferente naturaleza de las acciones previas, a efectos de la víctima nos sitúa prácticamente en el mismo lugar.

Hay que destacar el papel que tiene la webcam tanto para la obtención del elemento de fuerza como para la realización de concesiones al depredador por lo que debe ser considerada un componente crítico en estos casos y, por lo tanto, una condición necesaria.

Tres fases y diez claves para luchar contra el acoso sexual en la Red

Prevención: evitar la obtención del elemento de fuerza por parte del depredador.

Si se evita que el depredador obtenga el elemento de fuerza con el que iniciar el chantaje, el acoso es inviable. Para ello es recomendable:

  1. No proporcionar imágenes o informaciones comprometedoras (elemento de fuerza) a nadie ni situar las mismas accesibles a terceros. Se ha de pensar que algo sin importancia en un determinado ámbito o momento puede cobrarla en otro contexto.
  2. Evitar el robo de ese elemento de fuerza para lo cual se debe preservar la seguridad del equipo informático y la confidencialidad de las contraseñas.
  3. Mantener una actitud proactiva respecto a la privacidad lo que implica prestar atención permanente a este aspecto y, en especial, al manejo que las demás personas hacen de las imágenes e informaciones propias.

Afrontamiento: tomar conciencia de la realidad y magnitud de la situación.

Cuando se comienzan a recibir amenazas e intimidaciones es importante:

  1. No ceder al chantaje en ningún caso puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del chantajista dotándole de un mayor número de elementos como pueden ser nuevas imágenes o vídeos eróticos o pornográficos.
  2. Pedir ayuda. Se trata de una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental. Aportará serenidad y una perspectiva distinta.
  3. Evaluar la certeza de la posesión por parte del depredador de los elementos con los que se formula la amenaza y las posibilidades reales de que ésta se lleve a término así como las consecuencias para las partes. Mantener la cabeza fría es tan difícil como importante.
  4. Limitar la capacidad de acción del acosador. Puede que haya conseguido acceso al equipo o posea las claves personales. En previsión de ello:
    1. Realizar una revisión total para evitar el malware del equipo y cambiar luego las claves de acceso.
    2. Revisar y reducir las listas de contactos así como la configuración de las opciones de privacidad de las redes sociales.
    3. En ocasiones, puede ser acertado cambiar de perfil o incluso de ámbito de relación en la Red (bien sea una red social, un juego online multijugador…).

Intervención

Las situaciones de acecho sexual rara vez terminan por sí mismas, siendo habitual la reincidencia en el acoso incluso en momentos muy distantes en el tiempo. Es preciso no bajar la guardia y llegar hasta el final para lo cual es conveniente:

  1. Analizar en qué ilegalidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas. Puede ser inviable probar que el depredador dispone de ciertas imágenes o informaciones o que las ha hecho públicas. También puede ocurrir que no se pueda demostrar que esas imágenes fueron obtenidas por la fuerza o mediante engaño o incluso que se han recibido amenazas. Por todo ello conviene saber en qué ilícitos ha incurrido o incurre el depredador porque ello habilita la vía legal.
  2. Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes… todo aquello que pueda demostrar las acciones del depredador o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar será de gran utilidad tanto a efectos de investigación como probatorios. Se debe tener presente no vulnerar la Ley en este recorrido.
  3. Formular una denuncia. Con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación el hecho ha de ser puesto en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con independencia de que el acecho hubiera o no remitido.

Cada caso es diferente y la manera de abordarlo también. En determinadas circunstancias, incluso puede ser recomendable seguir la corriente del acosador para tratar de identificarle. En otras, la denuncia inmediata a la policía es la opción más razonable. No obstante, las anteriores son orientaciones que pueden funcionar bien en la mayoría de los casos y mientras la policía ofrece su asistencia.

Cibergrooming

¿De verdad quieres usar tu webcam?

Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en UnBlogEnRed.es
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Pautas básicas para evitar el creciente problema del ‘grooming’

El peligro del groomingHistorias de menores de edad que chatean con desconocidos sin intuir el peligro de que tras la nueva ciberamistad se esconda un pederasta se producen a diario en todo el mundo. Los expertos coinciden: el grooming está surgiendo con fuerza en los últimos años. Se trata del “conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin de obtener concesiones de índole sexual”, aclara a ELMUNDO.es Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter, director de la iniciativa PantallasAmigas.

Se calcula que sólo se denuncia un 1% de los casos. Recientemente, el fiscal de delitos tecnológicos de la Fiscalía de Barcelona, Roberto Álvarez, afirmaba que se han disparado los casos, algo que probablemente esté relacionado con el creciente número de usuarios.

“Cada vez más chavales se están incorporando con más intensidad a las nuevas tecnologías y esto es un coladero para los pederastas que desafortunadamente existen”, apostilla. Hasta el 15% de los menores internautas entre 10 y 17 años recibe alguna propuesta sexual online.

Por eso, los padres deben enseñar a sus hijos dos cosas fundamentales que pueden poner freno a un acosador del ciberespacio: saber decir que no y que pidan ayuda antes de que sea demasiado tarde. Según el director de PantallasAmigas:

“Las mismas pautas que guían en el día a día fuera de la Red son las que sirven cuando se está delante de un ordenador. Concienciar a los menores de la importancia de seguir ciertas normas de privacidad y que aprendan a tomar decisiones es básico. Y, sobre todo, que se lo cuenten a sus progenitores para que puedan denunciarlo. Es importante que sepan que no les van a regañar ni a prohibir el uso de Internet”

SextorsiónAlgunos casos de grooming trascienden el ámbito privado y saltan a los medios por sus dramáticas consecuencias, como el de la menor de 16 años de Chiclana (Cádiz) que fue violada por un adulto que había contactado con ella a través de la red social Tuenti.

Siguiendo el modus operandi típico del grooming, el violador fue granjeándose poco a poco la confianza de la víctima, haciéndose pasar por un adolescente. Posteriormente empezó a acosar a la joven hasta coaccionarla y obligarla a quedar con él, amenazándola con extender por la Red las imágenes que había conseguido de ella con engaños. Finalmente, la víctima acudió al encuentro en Conil de la Frontera, donde se produjo la agresión sexual.

Del acercamiento con mentiras (los pederastas tratan de conctactar con las víctimas utilizando identidades falsas o mintiendo en la edad) a la fingida amistad. A partir de ahí se logran imágenes comprometedoras y se cae en una espiral que a los adolescentes les cuesta detener.

Jorge Flores proporciona un ejemplo de estos chantajes que tienen lugar una vez que el groomer se hace con alguna foto delicada y datos personales que ayudan en el chantaje:

“La chica de 16 años de Santurce a la que un joven de 27 de Bilbao le robó las claves de Messenger, por lo que pudo meterse y acceder a sus ‘secretos’, a información delicada. Tenía a su disposición la lista de contactos de la joven y la amenazaba con difundir sus correos privados a sus amistades. Así fue como pasó a pedirle una foto y se inició el chantaje… Finalmente, quedaron. La chica se asustó lo suficiente como para pedir ayuda a sus padres, que avisaron a la Policía y que acudió a la cita entre los dos jóvenes lo que permitió la detención del acosador”.

Una encuesta de EU Kids Online —financiada por la Comisión Europea—, revela que el 9% de los niños y niñas europeos de entre 11 y 16 años ha sido víctima de una mala utilización de sus datos personales online.

El trabajo revela, además, que el 8% de los niños ha conocido en la vida real a alguno de sus contactos online durante el último año.

Las redes sociales online son una puerta de entrada frecuente de estos acosadores. Les resultan especialmente interesante porque en ellas con frencuencia se exhibe abiertamente una gran cantidad de información de sus potenciales víctimas.

Consejos para evitar el grooming

Para reducir el riesgo de grooming sobre los menores, los expertos aconsejan:

  • Evitar la instalación de cámaras web (webcam) o restringir su uso mediante algún programa o mediante claves o controles parentales.
  • Colocar el ordenador en lugares comunes de la casa: por ejemplo, en el salón.
  • Educar a los hijos en los peligros de la Red. Hay que explicarles las medidas de protección básicas para evitar cada uno de ellos (por ejemplo para evitar el grooming).
  • Saber quiénes son sus contactos y revisar su perfil en las redes sociales.
  • Proteger los datos personales. Los menores no deben rellenar formularios en los que den datos personales suyos, de amigos o conocidos o de su familia.
  • Poner un horario: es importante que no chateen por la noche y a escondidas de los padres.

Fuente: El Mundo
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